Los lombardos en Italia. Los lugares del poder (568-774 d. de C.) San Salvador - Santa Julia y el área arqueológica monumental, inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO
Desde el sábado 25 de junio de 2011, el sitio «Centros de poder de los lombardos en Italia (568-774 d. de C.)» forma parte de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Para Italia, se trata del 46.º sitio inscrito en la célebre lista, lo que confirma la posición de primacÃa del paÃs en dicho elenco. El sitio «Centros de poder de los lombardos en Italia (568-774 d. de C.)», que además de Brescia incluye también las localidades de Cividale del Friuli, Torba-Castelseprio, Campello sul Clitunno, Spoleto, Benevento y Monte Sant'Angelo, comprende los testimonios monumentales más importantes de los lombardos que existen en territorio italiano, esparcidos de norte a sur de la penÃnsula, donde se extendÃan los dominios de los principales ducados lombardos.
Las construcciones que forman parte del sitio, fruto de una rigurosa y esmerada selección, son, cada una por su propia tipologÃa especÃfica, el modelo más significativo o mejor conservado de entre los numerosos testimonios repartidos por el territorio nacional y, en su conjunto, constituyen un espejo de la totalidad de la cultura lombarda en el momento de su máximo esplendor.
Asà pues, representan la quintaesencia del patrimonio artÃstico y arquitectónico de las gentes Langobardorum, que se expresaron con obras monumentales solo tras su asentamiento en Italia, después de una larga migración que empezó en Escandinavia y les llevó a cruzar los paÃses del noreste de Europa.
De los lugares lombardos inscritos en la lista del Patrimonio Mundial, el conjunto de Brescia, formado por el complejo monástico de Santa Julia y el área arqueológica del Capitolio, puede presumir de ser el de mayor extensión. Este conjunto fue introducido a sugerencia expresa del ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios) cuando la candidatura, presentada en enero de 2008, fue revisada e implementada.
El complejo monumental de San Salvador - Santa Julia de Brescia es un extraordinario palimpsesto arquitectónico que comprende el monasterio femenino construido por el duque Desiderio de Brescia, junto con su mujer Ansa, en 753, antes de convertirse en rey. La iglesia de San Salvador constituye uno de los testimonios más importantes de la arquitectura religiosa altomedieval que se conserva en pie.
El monasterio, que contaba con edificaciones para acoger a los peregrinos y dar cobijo a los pobres, desempeñó un papel fundamental en la sociedad de la época, tanto como referente religioso como desde el punto de vista polÃtico y económico.
Su importancia no disminuyó tras la caÃda de los lombardos: la riqueza de sus instalaciones y su gran prestigio hicieron que en los siglos sucesivos se realizaran importantes intervenciones arquitectónicas, que ampliaron el complejo construido por Desiderio hasta llegar a la estructura actual, que comprende, además de tres claustros de diferentes épocas, la iglesia románica de Santa MarÃa en Solario, el coro del siglo XV y la iglesia de Santa Julia, del siglo XVI.
Actualmente, todo el complejo, gracias a unos espléndidos trabajos de restauración y valorización, es la sede del museo de la ciudad, que alberga los mejores testimonios artÃsticos de la larga historia de Brescia y su territorio.
En la cercana área arqueológica del Capitolio pueden verse aún los edificios más antiguos y significativos de la ciudad romana: una secuencia de santuarios de la época republicana (siglos II-I a. de C.), el Capitolio (73 d. de C.), el teatro (siglos I-III d. de C.) o el trazado del empedrado del decumano máximo.
Sobre los restos de la época romana, pueden observarse también vestigios de la presencia lombarda, formados, predominantemente, por construcciones productivas y sepulturas. Asà pues, en esta zona bien delimitada de la ciudad se lee una estratigrafÃa ininterrumpida, particularmente rica y bien estructurada, de testimonios que se extienden desde el siglo II a. de C. hasta el XIX de nuestra era. En 1830, en el Capitolio se instaló la sede del Museo Patrio, primer museo de la ciudad y el que darÃa comienzo a la vocación museÃstica de la zona.